España logró una sufrida pero merecida victoria por 1-0 ante Portugal en un encuentro marcado por la máxima igualdad táctica. El combinado español dominó la posesión del balón durante la mayor parte del juego, desesperando a una defensa lusa muy sólida que apenas dejó espacios. El único gol de la noche llegó en la segunda mitad gracias a una brillante jugada colectiva que descolocó a los portugueses. Con este resultado, el equipo nacional demuestra su madurez competitiva y avanza con paso firme en el torneo, consolidándose como uno de los grandes favoritos al título.
Por su parte, la selección de Bélgica dio la gran sorpresa de la jornada al pasar por encima de Estados Unidos con un contundente 1-4. El conjunto estadounidense se vio completamente superado por la velocidad y la efectividad del ataque belga, que no dio tregua desde el pitido inicial. A pesar de los esfuerzos de Estados Unidos por reaccionar y recortar distancias, la pegada de los europeos sentenció el partido mucho antes del final. Esta goleada histórica posiciona a los belgas como un rival temible, lleno de confianza y con un tremendo poder ofensivo de cara a la siguiente fase.