La ola de calor que azota Europa no da tregua. Con temperaturas que podrían alcanzar los 40°C en Alemania, las autoridades en Francia han decidido restringir la venta y consumo de alcohol, buscando aliviar la presión sobre los hospitales desbordados. Esta es la segunda ola de calor del continente desde mayo y parece que no habrá un respiro pronto.
En España, la situación es alarmante, ya que se reporta un aumento en las muertes relacionadas con el calor. Los ciudadanos se enfrentan a un verano más difícil que nunca, con recomendaciones de mantenerse hidratados y evitar salir durante las horas más calurosas. Las calles están desiertas mientras la gente busca refugio del sol abrasador.
La comunidad científica advierte que el cambio climático está detrás de estos fenómenos extremos, y la preocupación por el futuro crece. Con el termómetro marcando cifras récord, muchos se preguntan cuándo volverá la normalidad y cómo se adaptará Europa a un clima que parece cada vez más implacable.