Esa sensación extraña de que una conversación o un lugar te resultan familiares aunque sea la primera vez que los ves no tiene nada que ver con vidas pasadas. La ciencia dice que se trata de un pequeño fallo de sincronización en tu memoria. Básicamente, tu cerebro envía la información directamente a la memoria a largo plazo antes de procesarla en el presente.
Es como si hubiera un pequeño retraso en la conexión y tu mente creyera que está recordando algo que acaba de pasar hace milisegundos. Tu hemisferio derecho y el izquierdo no se ponen de acuerdo por un instante y generan ese cortocircuito mental tan inquietante. ¿No te parece fascinante que tu propio cerebro pueda engañarte de una forma tan convincente?
Aunque asusta un poco, los expertos aseguran que tener estos episodios es señal de que tu sistema de memoria funciona de manera ágil. Suele pasarle mucho más a la gente joven y a personas que viajan o sueñan mucho. Al final, el «déjà vu» no es una ventana al futuro, sino un simple error técnico de tu disco duro interno.