Un trágico accidente de aviación ligera cobró la vida de 11 personas en la localidad de Tomblaine, en las afueras de Nancy, al noreste de Francia. Las víctimas del siniestro fueron el piloto de la aeronave, cinco instructores de paracaidismo y cinco alumnos que se disponían a realizar su primer salto, varios de los cuales trabajaban como enfermeros en la región.
El suceso ocurrió apenas un minuto después de despegar del aeródromo de Nancy-Essey, cuando el monomotor Pilatus PC-6 Porter sufrió un aparente fallo mecánico. Testigos presenciales relataron que el motor se apagó repentinamente en pleno ascenso, provocando que el avión se inclinara de forma abrupta y cayera casi verticalmente en picado sobre un carril bici, muy cerca de una zona residencial y comercial.
Las autoridades francesas han catalogado este suceso como el accidente de paracaidismo y aviación ligera más grave del país en los últimos 30 años. Mientras la Fiscalía de París lidera la investigación judicial para esclarecer el fallo técnico de la aeronave, los equipos de emergencia brindan asistencia psicológica a los familiares de las víctimas, muchos de los cuales presenciaron la caída desde el aeródromo.