La tensión ha aumentado en Pekín tras un incidente donde un avión se estrelló contra el edificio: la Torre CITIC. El choque dejó marcas visibles en la estructura, pero el gobierno chino ha mantenido un extraño silencio sobre el suceso. La falta de información ha dejado a muchos especulando sobre las causas y las posibles repercusiones. El gobierno chino ha emitido una orden de control de emergencia que deja en tierra a todos los aviones privados ligeros de ala fija en todo el territorio nacional. Se estima que esta suspensión durará entre uno y dos meses mientras se revisan los sistemas de radares y protocolos de seguridad.
La Administración de Aviación Civil de China investiga penalmente cómo la avioneta deportiva (un modelo Sunward SA 60L Aurora) ingreso al espacio aéreo más restringido del país. Los datos de radar confirmaron que el accidente ocurrió tras una maniobra evasiva desesperada del piloto (quien falleció en el acto) para no chocar en el aire contra un avión comercial Airbus A330 de Hainan Airlines que se disponía a aterrizar. Esta vulnerabilidad del sistema anticipa una purga inminente de altos funcionarios de seguridad en los próximos días.